¿Tenéis la sensación de que, cambie el día o el escenario, siempre acabáis discutiendo por lo mismo? Esa frustración de «volver a la casilla de salida» es agotadora y suele generar una duda inquietante: «¿Será que no somos compatibles?».
Hoy quiero tranquilizaros: el problema no suele ser la incompatibilidad, sino un error de diagnóstico.
El Mito de la Solución
Las parejas estables y felices a largo plazo solo consiguen resolver, sorprendentemente, un tercio de las dificultades con las que iniciaron la relación.
Son lo que llamamos Problemas Perpetuos o Irresolubles. Surgen de diferencias fundamentales en vuestra personalidad, valores o estilos de vida. Estas diferencias son parte de quiénes sois.
El sufrimiento en la relación no viene de tener esas diferencias, sino de intentar tratar un problema perpetuo como si fuera soluble.
La Trampa del Cambio
Cuando intentáis «arreglar» algo que forma parte de la esencia del otro, la conversación deja de ser una negociación y se convierte en un rechazo.
Sin daros cuenta, el mensaje que transmitís es: «Para que estemos bien, tienes que dejar de ser tú». Esto activa un muro de resistencia y dolor. La pareja deja de funcionar como un equipo y empieza a luchar por tener la razón, desgastando el vínculo en cada intento fallido de “solución”.
El Objetivo: De la Solución a la Negociación
Si la mayoría de problemas no se solucionan, ¿estáis condenados a pelear? No. El objetivo cambia: dejáis de intentar eliminar el problema y aprendéis a negociarlo.
Quizás ahora penséis: «Tiene sentido, tenemos que negociar». Pero cuando intentáis tocar estos temas en casa, no estáis tranquilos. Vuestro cerebro emocional interpreta la diferencia del otro como una amenaza. La tensión activa el «Modo Combate» (lucha o huida) y os dificulta biológicamente escuchar, empatizar o ser creativos buscando acuerdos.
Para que la negociación funcione, necesitáis ser capaces de apagar ese «Modo Combate» y activar el «Modo Equipo».
Si sentís que vuestras discusiones no avanzan, quizá no necesitéis «hablar más», sino aprender a negociar de otra manera. Podéis pedir vuestra cita y empecemos a trabajar en vuestro equipo. Aprenderéis a diferenciar vuestros problemas solubles de los irresolubles y a entrenar estas habilidades en un entorno de seguridad y respeto, transformando el conflicto en una oportunidad de compromiso y crecimiento mutuo.

Lamia Chennaoui | Psicóloga Sanitaria M-38600

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